En 1930 se presentó en Inglaterra una de las maquinas voladoras más impresionantes del primer tercio del S.XX, el dirigible R101. El 4 de Octubre de ese año, se inició el viaje inaugural de este prodigio de la aeronáutica inglesa. A bordo de él iba nada menos que Lord Thomson, ministro del aire y responsable último del proyecto puesto que el dirigible había sido diseñado y construido por sus hombres del ministerio de aeronáutica, junto con otras 53 personas. Anunciado a bombo y platillo la puesta en marcha del ingenio, el viaje inaugural tenía que estar a la altura, por lo que el destino era la India vía Egipto.
Unas pocas horas después, en la madrugada del día 5, unos sorprendidos lugareños franceses vieron como una espectacular deflagración surgía del bosque. Era el R101, que apenas había conseguido cruzar el canal de la mancha para ir a estrellarse en un bosque del municipio de Beauvais en Francia. Murieron 47 personas incluido el ministro.
Unas pocas horas después, en la madrugada del día 5, unos sorprendidos lugareños franceses vieron como una espectacular deflagración surgía del bosque. Era el R101, que apenas había conseguido cruzar el canal de la mancha para ir a estrellarse en un bosque del municipio de Beauvais en Francia. Murieron 47 personas incluido el ministro.


